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11.02.2014

Miedo en las estanterías: Entrevista a Carlos Bustos

Llegó Día de Muertos. Esta celebración tan colorida y tan llena de vida (pese a la contradicción) de nuestro México. Y para honrar esto, hoy tenemos en el blog a un autor mexicano al que le gustan mucho estas fechas y que se ha aventurado a escribir sobre el terror.

Carlos Bustos nació en Guadalajara. Entre sus reconocimientos se cuentan el Premio Nacional de Literatura "Juan Rulfo", IV Concurso de Cuento (1997); VIII Premio Nacional de Novela "Jorge Ibargüengoitia" (2005); Premio Nacional de Cuento "Agustín Monsreal" (2005); Premio Nacional de Literatura "Gilberto Owen" (2009); Premio Nacional de Narrativa Sonora "Gerardo Cornejo" (2012). Menciones honoríficas en el Premio "Julio Verne" de relato de ciencia ficción (2005) y el IV Premio Nacional Valladolid de Novela (2007); finalista en el II Certamen Internacional de relatos de terror "Editorial Círculo Rojo", Almería, España (2010). Ha sido columnista, editor, director del premio Acento de cuento breve y profesor de escritura creativa. Ha colaborado en diversas publicaciones nacionales y de España, Estados Unidos, Chile y Perú. Algún día espera ver un fantasma.

Novelas:
El ilusionista y el ojo del unicornio
Ladrones del crepúsculo
32 motivos para no dormir (Antología)
El libro que resucitaba a los muertos
Fantásmica



Carlos, con toda la amabilidad del mundo, accedió a participar con nosotras y he aquí sus geniales respuestas.


Hojeando mundos: ¿Cómo festejas (o festejabas) Día de Muertos?

Carlos Bustos: Cuando era niño no teníamos ningún tipo de festejo: mi familia nos llevaba al cementerio a visitar a nuestros abuelos. En lugar de deprimente y aterrador, a mi hermano y a mí nos parecía un lugar fascinante, lleno de misterios. Recuerdo que nos gustaba escondernos entre las tumbas o explorar las criptas abiertas, mientras mi mamá nos gritaba que éramos unos sacrílegos y que las huestes del averno vendrían por nosotros. Por supuesto, jamás le hicimos caso.
El día de hoy es diferente: apenas llega octubre y decoro la casa de ustedes con calabazas que sonríen macabras, telarañas por las que asoman arañas siniestras, guirnaldas moradas y naranjas, ojos sin párpados que te miran desde las mesas, tumbas en el jardín rodeadas de veladoras, retratos de parientes lejanos que cambian a una forma monstruosa, farolas con imágenes de brujas que iluminan las tinieblas toda la noche, sombreros de bruja que cuelgan sobre el pórtico, y otras delicias que me convierten en el excéntrico escritor del lugar donde vivo. ¡A mí me encanta! Me divierto mucho. Y cada vez que puedo, visito mansiones supuestamente embrujadas o hago recorrido nocturnos en los cementerios de la ciudad. De hecho, este viernes 31 lo celebraré presentando mi novela EL LIBRO QUE RESUCITABA A LOS MUERTOS, en el antiguo panteón de Belén, uno de los sitios más embrujados de Guadalajara. Será una experiencia fascinante.

HM: ¿De qué te disfrazabas cuando eras niño? 
CB: Los disfraces no eran muy usuales entonces; yo sólo tuve uno de Superman que llevaba pintada una leyenda que decía: “Este traje no sirve para volar”. Esto le mató la magia de manera instantánea. No obstante, a mí y a mis hermanos no nos hacía falta ningún traje especial, con la imaginación nos bastaba. 

HM: ¿Cuál es tu libro de terror favorito? 
CB: ¡Pregunta difícil! Tengo muchos favoritos: La niebla, de Stephen King; La casa infernal, de Richard Matheson; Fantasmas, de Joe Hill (que además me parece una gran lección de escritura); Drácula, de Bram Stoker; El país de octubre, de mi querido maestro Ray Bradbury. Creo que optaré por la respuesta que me haga lucir ingenioso: mi libro favorito es siempre el próximo que voy a descubrir.

HM: ¿Cuál es tu película de terror favorita? 
CB: Mismo caso que con los libros. Para no repetirme escogeré Poltergeist. Esta película de los 80´s es especial para mí. Fui a verla con mi padre y recuerdo que cuando terminó y prendieron las luces en la sala no podíamos levantarnos de nuestros asientos: ambos estábamos exhaustos por la experiencia aterradora. Después de esta, vinieron otras películas de terror, pero en ninguna se repitió aquella experiencia compartida con la misma intensidad.

HM: ¿A que le tienes miedo? 
CB: Siento miedo y fascinación por la muerte. De manera muy temprana tuve contacto con ella: cuando era niño se llevó a mis cuatro abuelos, después a mi mejor amigo, a mi hermano Francisco, a mi padre y a mi tío Oscar, quien fue una de las pocas personas que creyó que yo podía ser un escritor de verdad. Por lo mismo, quedamos muy pocos en mi familia. A veces pienso que la muerte nos quiere demasiado.

HM: ¿Personaje de terror que no te dejaba dormir? 
CB: Si no te molesta, voy a cambiar tu pregunta: Personaje de terror que no me dejaba bañarme:
Cuando vi la película Tiburón, a los diez años, dejé de bañarme en tina. Descubrí que cuando el agua se ponía turbia debido al jabón, algo horrible se podría esconder allí. Después, recapacitando un poco en el tamaño del maldito animal, pensé que entonces podría salir del subsuelo, romper la porcelana de la tina y atraparme entre sus fauces. Creo que ni en la regadera me sentía a salvo. Y cada vez que me meto a una alberca, el viejo temor regresa. Y nadar en el mar… ni pensarlo.

HM: ¿Qué criatura de terror te gustaría ser y por qué? 
CB: Probablemente, el Diablo. Es el antagonista por excelencia, sin embargo es elegante, mesmerizador, taimado, y siempre anda en busca de algo, como yo: me gusta ser un buscador de asombros. La gente podría llamarme Belcebustos

HM:  ¿Podrías escribir una calaverita? 
CB: Nunca he escrito una, así que, de antemano, una disculpa por el atrevimiento:
Se quedó sin reseñas el blog Hojeando Mundos,
leyendo un libro de terror, Kyra sucumbió de improviso.
Dicen que se fue a escribir a tétricos rumbos,
o quizá la Guadaña se la llevó sin permiso. 

HM: Algo que decirle a los lectores... 
CB: Se acerca la Noche de Brujas y, casi enseguida, el Día de Muertos. Es el único momento del año en que nos permitimos un poco de fantasía en nuestras vidas, regidas por duras reglas y responsabilidades. En esas noches, la puerta que separa el mundo de los vivos del Más Allá se abre y los espíritus de los difuntos deambulan sobre la faz de la tierra. ¡Les deseo una gran Noche de Terror a todos! Un abrazo.


Como ven, tenemos a un escritor amante del terror. No sólo de escribirlo, sino de leerlo y de festejarlo. Un verdadero placer que haya aceptado contestar nuestras preguntas.

Los invito a visitar las otras entrevistas de autores mexicanos:

Antonio Malpica en Chaos Angeles
Jaime Alfonso Sandoval en Read a Book
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10.31.2014

Miedo en las Estanterías: Entrevistas a Ramsey Campbell y Sophie Hannah



El día de hoy se festeja Halloween, y es por eso que en este especial les presentamos una mini entrevista a autores extranjeros.

Nuestro primer invitado es:

Ramsey Campbell es un escritor y editor británico nacido en Merseyside, Liverpool, el 4 de enero de 1946. Es considerado uno de los mayores exponentes del género de terror del siglo XX. Sus primeras historias, aunque situadas en lugares hipotéticos de Gran Bretaña (a instancias de su editor) y no en Estados Unidos, eran claramente lovecraftianas, tendencia que fue abandonando en posteriores relatos y novelas. Dentro del terror ha publicado tanto novelas y cuentos “realistas” como otros en los que aparecen elementos fantásticos en la trama, todo ello con un estilo muy particular y cuidado que le ha hecho merecedor de buenas críticas. Campbell también ha destacado como editor de antologías de terror, y colabora con la BBC en programas de crítica de cine. La obra de Campbell, tanto corta como en formato largo, ha sido galardonada en múltiples ocasiones, siendo uno de los autores del género con más premios en su haber.

Novelas (algunas):
Nazareth Hill
Influencia
La historia secreta
El parásito
Los sin nombre


Ramsey, muy amablemente, nos concedió un poco de su tiempo para contestar nuestras preguntas.

Hojeando mundos: ¿Cómo festejas (o festejabas) Halloween?
Ramsey Campbell: Cuando yo era niño, Halloween no se celebraba en Gran Bretaña de ninguna manera. La práctica se ha desarrollado hace poco aquí, y yo ya no lo festejo.

HM: ¿De que te disfrazabas cuando eras niño?
RC: Nunca lo hice.

HM ¿Cuál es tu libro de terror favorito?
RC: Dios, ¿sólo uno? Probablemente Great Tales of Terror and the Supernatural -Grandes Cuentos de terror y lo sobrenatural- (Wise y Fraser, 1944), que tiene una gran variedad de materiales y que fue uno de los primeros libros que me demostró cuánto terror había en la literatura.

HM: ¿Cuál es tu película de terror favorita?
RC: The Night of the Demon (La Noche del Demonio), película de 1958 de Jacques Tourneur. Tanto Tourneur como Charles Bennett, el guionista, se quejaron de que su trabajo fue interferido por el productor, sin embargo, lo único que comprometería la estructura de la película sería abrir la bobina. Sin esa escena, el público se guiaría poco a poco como el personaje de Dana Andrews, desde el escepticismo a través de la duda, hasta el reacio agnosticismo. Para mí es la película más inteligente en este proceso, la más aterradora, y la película de terror que más amé. La vi por primera vez cuando tenía catorce años (la versión recortada y re-editada lanzada originalmente), e incluso antes de los créditos iniciales, estaba cautivado por la  voz en off introductoria acompañada una gran partitura de Clifton Parker sobre disparos en Stonehenge. Sigo pensando que el manejo de Maurice Denham por la la noche espectral es una de los  primeras escenas más grandes en toda película de terror, y en el momento que se encontró con el demonio sabía que sería un clásico. Debo de haber visto la película tal vez una docena de veces hasta ahora, y seguramente voy a verla de nuevo.

HM: ¿A que le tienes miedo?
RC: La credulidad. La estupidez. La adhesión a las creencias que niegan el derecho de cuestionar. El crecimiento del fundamentalismo, lo que significa más y peor de lo anterior. La voluntad de las masas (que bien puede significar todos nosotros) para encontrar chivos expiatorios. El crecimiento de la idea de que la alfabetización y otras normas son menos importantes de lo que solían ser.

HM: ¿Personaje de terror que no te dejaba dormir?
RC: Hace ya bastantes años ahora, pero la primera vez que vi Onibaba, la repetida imagen final me mantuvo despierto en la oscuridad. Más recientemente, The Blair Witch Project (El proyecto de la
Bruja de Blair) ciertamente perturbó mi sueño.

HM: ¿Qué criatura de terror te gustaría ser y por qué?
RC: Mi propia creación Gla'aki. "Mientras Cthulhu se da a conocer a los hombres a través de sus sueños, Gla'aki se sujeta en sus mentes para hacer sus sueños suyos y darles forma a su voluntad... Cuando el poder de Gla'aki se ha concentrado, Él utiliza toda la vida para Sus propios sueños..."

HM: ¿Conoces la tradición mexicana de Día de Muertos?
RC: Principalmente a través de los cuentos de Ray Bradbury y por medio de pinturas. Pero no la he experimentado yo mismo.

HM: Algo que decirle a los lectores.
RC: Tal vez porque era con frecuencia mi compañero de la infancia, valoro la emoción del terror altamente como cualquier otro, especialmente cuando (como en los mejores trabajos en el campo) toca el temor. No es menos válido como un objetivo en la prosa de ficción ó en el cine, en la música, en la pintura y otras artes. Uno puede disfrutar de la forma que produce la emoción del mismo modo que en la prosa como en, por ejemplo, la música sin socavar el poder del trabajo -de hecho, tal reconocimiento formal puede mejorarla-. Me di cuenta de pronto de que la buena ficción de terror logra sus efectos a través de la selección de idioma y el momento de la prosa. También estoy convencido de que el género es un medio elocuente para discutir el mundo que hacemos y cómo vivimos en é, por no decir morimos. No tengo planes de dejar el campo: es el lugar donde vivo.

Ramsey es amante del terror más clásico.Y queda claro que siempre seguirá en el género.


Nuestra otra invitada al especial es:

Sophie Hannah (Inglaterra 1971) es una reconocida autora de poesía y novela. Hija del académico y escritor Norman Geras, y de la escritora Adele Geras, estudió en la Universidad de Manchester y publicó su primer libro de poemas The Hero and the Girl Next Door con tan sólo 24 años. Su estilo es frecuentemente comparado con los fluidos versos de Wendy Cope y el surrealismo de Lewis Carroll. En el 2004 fue nombrada como una de los poetas de referencia del Poetry Book Society's Next Generation, y su poemario Pessimism For Beginners, fue seleccionado para el Premio T. S. Elliot en el 2007. Su obra poética es estudiada hoy en día en los colegios británicos. Es además una celebrada autora de ficción, nominada al internacional IMPAC Dublin Literay Award. Sus novelas de suspense se sitúan en las listas de los libros más vendidos en varios países y han sido traducidas a más de 17 idiomas.

Novelas (algunas):
No es mi hija
Matar de amor
La mala madre
Los muertos se tumban
La cuna vacía



Sophie, también muy amablemente, accedió a contestar nuestras preguntas.

Hojeando mundos: ¿Cómo festejas (o festejabas) Halloween?

Sophie Hannah: No lo hago! Nunca me ha gustado Halloween en absoluto, principalmente a causa de la tradición "Dulce o Travesura"! No me gusta que un montón de personas acudan a mi casa pidiendo dulces bajo la amenaza de la violencia, y yo nunca lo hice, incluso de niña. Sin embargo, 31 de octubre es ahora un día feliz para mí, porque es el cumpleaños de mi perro, Brewster - él tendrá un año de edad, el 31 de octubre de este año!-.

HM: ¿De que te disfrazabas cuando eras niña?
SH: No lo hacía! Sólo he ignorado por completo Halloween!

HM ¿Cuál es tu libro de terror favorito?
SH: Amo a John Saul como escritor de terror. Escribió algunas novelas brillantemente aterradoras: Nathaniel (Nathaniel), Comes The Blind Fury (Ciega como la furia), Suffer The Children (Dejad a los niños).

HM: ¿Cuál es tu película de terror favorita?
SH: The others (Los otros), con Nicole Kidman. Es la película más aterradora que he visto en mi vida, y tiene un brillante giro argumental!

HM: ¿A que le tienes miedo?
SH: En este momento, al virus del Ebola.

HM: ¿Personaje de terror que no te dejaba dormir?
SH: Freddy Kruger de Nightmare On Elm Street (Pesadilla en la Calle del Infierno)

HM: ¿Qué criatura de terror te gustaría ser y por qué?
SH: No quisiera ser, sin embargo si lo fuera, sería un fantasma invisible para poder espiar a la gente.

HM: ¿Conoces la tradición mexicana de Día de Muertos?
SH: No, desafortunadamente no la conozco.

HM: Algo que decirle a los lectores.
SH: De niña, yo solía tener un sueño recurrente muy aterrador acerca de ser robada de mi casa por dos ancianas siniestras!


Como ven, una autora que escribe novelas de suspenso, pero no necesariamente festeja estas fechas.

Los invito a darse una vuelta por los otros blogs para conocer las otras entrevistas del día de hoy:

Charlaine Harris en Read a Book
Darren Shan y Carolina Andújar en La biblioteca del inframundo
Amanda Stevens e Ilona Andrews en Chaos Angeles

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5.01.2014

Entrevista con Ann Aguirre

Hace un par de meses, tuve la fortuna de participar en una entrevista de varios bloggers a Ann Aguirre, autora de la saga Razorland, cuyo primer libro, Enclave, está publicado ya en México.



He aquí el evento:






Adicionalmente, la autora tuvo la amabilidad de responder de manera escrita a unas cuantas preguntas que le hice. Agradezco a Ann por su tiempo y por sus respuestas tan extensas y completas. ¡Espero se animen a leerla!

Inglés
Español


1. Hi Ann. Thanks for the interview. Firstly, would you tell us a bit about yourself? (Hola Ann. Gracias por la entrevista. Primero, ¿nos contarías un poco de ti?)

Likes: 
 
Rain
 
Kittens
 
Chocolate 
 '1
Naps
 
Puppies
 
Video games
 
Action movies
 
Indie music
 
Road trips
 
Cooking

 

Dislikes: 
 
Crowds
 
Discrimination
 
Heights
 
Assholes

Privilege
 
Being poked
 
Incompetence
 
Getting in the slow line
 
Phone calls
 
Surprises 

I’m Ann Aguirre, and I write all kinds of genre fiction for adults and teens. I’ve been writing pretty much all my life, but things took for me in 2008, and it’s been a heck of a ride. I live in Mexico with my family, where I work super hard, play video games and watch Doctor Who. 

Gustos.- 
· Lluvia 
· Mininos 
· Chocolate 
· Siestas 
· Cachorritos 
· Videojuegos 
· Películas de acción 
· Música independiente 
· Viajes en carro 
· Cocinar 

Aversiones.- 
· Muchedumbres 
· Discriminación 
· Alturas 
· Idiotas 
· Privilegio 
· Que me aticen un toque 
· Incompetencia 
· Meterme en la fila lenta 
· Llamadas telefónicas 
· Sorpresas 

Soy Ann Aguirre, escribo en todo tipo de géneros de ficción para adultos y adolescentes. He escrito durante casi toda mi vida, pero me empezó a ir bien en el 2008, y ha sido todo un vericueto desde entonces. Vivo en México con mi familia, donde trabajo muy duro, juego videojuegos y veo Doctor Who. 


2. What made Ann Aguirre decide to become a writer? (¿Qué llevó a Ann Aguirre a decidir ser escritora?

My road to becoming a published author was long. Ever so long. It started well enough. When I was eight, I wrote a story for a school writing competition called The Mystery of the Gold Doubloon. This seminal, self-illustrated work was about two best friends who went to Florida on vacation and busted an illegal treasure hunting ring. I won the contest. I went to the state finals and met Shel Silverstein, who read to a bunch of us fromWhere the Sidewalk Ends. In that moment, sitting on my square of carpet, I thought, they pay him for his words. this is what I want to do. Later that same year, my teacher told me writing wasn’t a real job and I should pick something else. As it turns out, I am stubborn beyond the point of common sense, as I never did choose another career. 

I wrote my first novel at fifteen. I sent it to NY. At sixteen I got my first rejection. This pattern continued at nineteen, and again at twenty-one, although I did interest an agent that early. Unfortunately, the historical romance I had written was too dark for the market, though the editors all agreed I could write and that I had talent. I wrote more. In the meantime I got married and had some babies. I kept writing. More rejections. I hit my thirties, signed with an agent, and got more rejections. By this point, I had, oh, eight books that had been rejected. In utter despair, I wrote a SF novel. I decided, you know, if I’m never going to sell, then I am going to write the novel I want to read. I’m going to write for myself, for fun, for pleasure, and without regard for market. The result was Grimspace. Unfortunately, my agent at the time thought it sounded unsellable. I had to choose between my book and my agent. It was a terrible decision, but I believe so strongly in that project that I gave notice. I went back to cold querying. I was 36 by this point. My current agent pulled me out of the slush pile–and that was the start of a really magical career. 

Laura Bradford is a romance specialist. (I thought I’d written a romance with futuristic elements. Turns out, no.) But she loved Grimspace so much, she learned the market, just for me. She said, “I’ve never sold SF but I want the challenge, so if you’re okay with that, I’m offering you representation at this time.” I chose passion and enthusiasm over experience. I signed with her on March 31, 2007. We pitched Grimspace on April 11, my husband’s birthday. Within a couple of weeks, we had a nibble. An editor loved it and was taking it to acquisitions. She updated the rest of the editors, who were then motivated to read faster. Before we heard from the first editor, we had an offer from Anne Sowards. Since she’s my dream editor–she edits so many people I’ve read and admired–I cried in excitement and disbelief. This sale was over twenty years in the making, closer to thirty if you count the story I wrote when I was eight. We accepted the offer at once, and since then, we’ve sold over twenty projects together in the last four years. It’s been a long time since I had a day job, and it’s my plan to write for the rest of my life. Believe me, I know how lucky I am to be living my dream at long last. 

Cuando tenía ocho años escribí una historia para un concurso de escritura de la escuela llamada The Mystery of the Gold Doubloon (El Misterio del Doblón de Oro). Esta ópera prima autoilustrada trataba sobre dos mejores amigas que iban a Florida de vacaciones y deshacían un ring ilegal de cacería de tesoros. Gané el concurso. Fui a las finales estatales y conocí a Shel Silverstein, quien nos leyó a un puñado de nosotros Where the Sidewalk Ends (El Lugar donde termina la Acera). En ese momento, sentada en mi cuadrado de alfombra, pensé: “Le pagan por sus palabras. Esto es lo que yo quiero hacer.” Más tarde ese mismo año, mi maestra me dijo que el escribir no es un trabajo de verdad y que debería elegir algo más. Resultó que mi obstinación pudo más que mi sentido común, puesto que nunca elegí otra carrera. 

Escribí mi primer novela a los 15 años. La mandé a Nueva York. A los 16 obtuve mi primer rechazo. Este patrón continuó a los 19 años, y de nuevo a los 21, aunque sí capté el interés de un agente desde entonces. Desafortunadamente, el romance histórico que había escrito era demasiado oscuro para el mercado, aunque los editores aceptaron que sabía escribir y que tenía talento. Escribí más. Mientras tanto me casé y tuve hijos. Continué escribiendo. Me rechazaron más veces. Cumplí mis treinta años, firmé con un agente, y me rechazaron aún más. Para entonces, tenía -¡vaya!- ocho libros que habían sido rechazados. Completamente desesperada, escribí una novela de ciencia ficción. Pensé: “¿Saben qué? Si algún día voy a vender, entonces escribiré una novela que yo quisiera leer. Escribiré para mí misma, por diversión, por placer, y sin que me importe el mercado.” El resultado fue Grimspace. Desafortunadamente, a mi representante le pareció invendible en aquella época. Tuve que elegir entre mi libro o mi agente. Fue una decisión muy difícil, pero creí firmemente en aquel proyecto que continué enviando novelas inéditas a editoriales. Tenía 36 años entonces. Luego, mi actual agente me sacó del hoyo – y ese fue el comienzo de una carrera verdaderamente mágica –. 

Laura Bradford es una especialista en literatura romántica. (Creía que había escrito un romance con elementos futuristas, pero resulta que no.) Le gustó tanto Grimspace que estudió el mercado sólo por mí. Dijo: “Nunca he vendido ciencia ficción pero quiero un desafío, así que si estás de acuerdo me ofrezco a ser tu actual representante.” Elegí pasión y entusiasmo sobre experiencia. Firmé con ella el 31 de marzo de 2007. Propusimos la venta de Grimspace el 11 de abril, el cumpleaños de mi esposo. Dentro de unas cuantas semanas, salió una oportunidad. A una editora le encantó y planeaba adquirirla. Puso al tanto al resto de los editores, quienes fueron motivados para leer más rápido. Antes de que nos llamara el primer editor, Anne Sowards nos propuso una oferta. Puesto que es mi editora ideal –edita para muchas personas que he leído y admirado– lloré de emoción e incredulidad. Esta venta había sido planeada por veinte años, casi treinta si contamos la historia que realicé a los ocho años. Aceptamos la oferta de inmediato, y, desde entonces, hemos vendido más de veinte proyectos juntos en los últimos cuatro años. Fue hace mucho que tuve un trabajo temporal, y mi plan es escribir por el resto de mi vida. Créeme, sé que tengo mucha suerte de vivir mi sueño al fin. 


3. Why write for young people? And why write about a dystopian future? (¿Porqué escribir un libro para jóvenes? ¿Y porqué una distopía?

I think YA dystopians are popular because they're uplifting. No, seriously. You take a world in utter disarray. Things are incredibly bleak. Then a hero arises, someone who has the desire and drive to succeed, no matter what. And this person changes his or her world in some fashion. How can that message not be incredibly valuable to young adults? I think it lends hope that there can always be brightness, no matter how dark it seems. 
I was a child in the 80s, when we lived with the constant fear from nuclear stockpiling and the cold war. In grade school, they actually showed us films on what we should do if the bomb dropped. As a result, I’ve always had some issues from that constant anxiety. When I’m afraid of something, I tend to work it into my books, so it was natural that I would, someday, write about the end of the world as we know it. 

Before I wrote the Razorland trilogy, I hadn’t read extensively in the genre, mostly because I intended to take a crack at it, and so I wanted to be able to say, honestly, that any similarity came from a collective zeitgeist. Before I finished the series, I had only read A Canticle for Leibowitz, which is post-apocalyptic but not YA, and Lord of the Flies, which is more about the savagery that lurks close to the skin. Since completing the Razorland saga, I’ve discovered a long list of dystopian authors I cheerfully recommend: Paolo Bacigalupi, Veronica Rossi, Patrick Ness, Courtney Summers, Meg Rosoff, and more. 

For me, every book starts in the same place--with the characters. They tell me their names and then I listen as they share their stories. I write them down. So far, it’s working really well. 

Creo que las novelas en futuros distópicos para adultos jóvenes son populares por ser inspiradoras. Hablo en serio. Tomamos un mundo en completo caos, en donde todo es increíblemente deprimente; luego un héroe se levanta, alguien que tiene el des´-eo y la voluntad de triunfar, no importa qué; y esta persona cambia su mundo de cierta manera. ¿Cómo puede este mensaje no ser increíblemente valorado por los adultos jóvenes? Creo que aporta la esperanza de que siempre puede haber luz, sin importar cuán oscuro todo parezca. 
Fui una niña en los ochenta, cuando vivíamos bajo un miedo constante debido al almacenamiento de bombas nucleares y a la guerra fría. De hecho, en primaria, llegaron a mostrarnos películas sobre cómo actuar en caso de un estallido nuclear. Consecuentemente, siempre he padecido problemas de ansiedad constante. Cuando tengo miedo de algo, tiendo a tratarlo en mis libros, así que fue natural que yo algún día escribiera sobre el fin del mundo como lo conocemos. 

Antes de escribir la trilogía Razorland, no había leído mucho del género, en gran parte debido a que pretendía intentar algo en éste, para ser capaz de decir con toda honestidad que cualquier similitud vino de un Zeitgeist colectivo. Antes de terminar la serie, sólo había leído A Canticle for Leibowitz (Cántico por Leibowitz), la cual es post-apocalíptica sin ser para adultos jóvenes, y Lord of the Flies (El Señor de las Moscas), la cual trata sobre lo salvaje escondido en nuestro interior. Desde que completé la saga de Razorland, he descubierto una larga lista de autores de novela distópica que recomiendo con mucho aliento: Paolo Bacigalupi, Veronica Rossi, Patrick Ness, Courtney Summers, Meg Rosoff, entre otros. 

Para mí, cada libro comienza en el mismo lugar, con los personajes. Me dicen sus nombres y luego escucho mientras comparten sus historias. Las transcribo. Hasta el momento ha funcionado bastante bien. 


4. The world of Enclave is quite peculiar, in what moment did you decide you were going to write about a subterranean world? (El mundo de Enclave es muy peculiar, ¿en qué momento decidiste que ibas a escribir sobre un mundo subterráneo?

The inspiration for the heroine’s underground tribe stems from my fascination with the folks who dropped out of modern society and developed their own counterculture, right below New York. You can read more in this interesting book, The Mole People: Life in the Tunnels Beneath New York City by Jennifer Toth. 

La inspiración del sistema subterráneo de la heroína proviene de mi fascinación con la gente que se exilió de la sociedad moderna y desarrollo su propia contra-cultura justo debajo de Nueva York. Puedes leer más sobre el interesante libro de The Mole People: Life in the Tunnels Beneath New York City (La Gente Topo: Vida en los Túneles debajo de Nueva York) por Jennifer Toth. 


5. Deuce as a protagonist is quite humane, with virtues, but also with flaws, does she reflect something about you? (Trébol como protagonista es muy humana, con virtudes, pero también con defectos, ¿refleja algo de ti?

I hope I’m a loyal friend, as she is, but I am definitely not a fierce warrior. 

Espero ser una amiga leal, como lo es ella, pero definitivamente no soy una dura guerrera. 


6. The protagonists’ relationship seems much deeper tan juvenile love, what’s your take on the relationship between Fade and Deuce? (La relación de los protagonistas parece mucho más profunda que un amor juvenil, ¿nos puedes contar cómo ves tú la relación de Van y Trébol?

Deuce isn't given to internal reflection and analysis, and she's slow to pick up emotional cues. She doesn't understand subtext. Relationships are mystifying to her, and it's fun to write scenes where a normal girl would get what the boy wants or what comes next, but Deuce is clueless. Often, she's alarmed by Fade or confused about his intentions. She has no experience with which to parse Fade's attraction, and she's working it out as best she can as she goes along. He bewilders her with his behavior. 
But the further they get from the enclave, the more she realizes it's all right to feel--that it doesn't make you weak. In fact, caring about someone else makes you strong; it gives you another reason to fight. Though she doesn't know it herself in book one, she's certainly falling in love with him, though she lacks the experience or vocabulary to articulate it. Fade, since he was raised in a different environment until he was nine or so, has some experience of what a loving relationship between a man and a woman is like. His parents were partners and lovers, and he remembers them. Deuce has never seen anything like that. Breeding is a job, not an emotional attachment, in the enclaves. Couples don't bond or stay together, apart from rare exceptions, and even then monogamy isn't a tradition. So they're coming at a relationship from polar perspectives... but yes, they can find middle ground--and love--in time. There will be other obstacles, of course. 'The course of true love never did run smooth'; the Bard was right about that. 

Trébol no es buena para reflexionar ni analizar internamente, y es lenta en percibir señales emocionales. No comprende el subtexto. Las relaciones le son misteriosas. Me divierte escribir escenas donde una chica normal obtiene lo que el chico quiere o lo que le sigue a ello, pero Trébol no tiene idea. A menudo, le sobresalta Van o le confunden sus intenciones. No tiene experiencia con la cual asociar la atracción de Van, y va trabajando el asunto lo mejor que puede conforme avanza la historia. Él la desconcierta con su comportamiento. Pero entre más se alejan del enclave, más se da cuenta ella que está bien tener sensaciones –que no la hacen débil–. De hecho, querer a alguien te hace fuerte; te da otra razón para luchar. Aunque no lo sabe ella en el primer libro, ciertamente se está enamorando de él, a pesar de no poseer la experiencia o el vocabulario para decirlo. Van, como fue educado en un ambiente diferente hasta que tenía más o menos 9 años, tiene algo de experiencia en saber cómo es una relación amorosa entre un hombre y una mujer. Sus padres eran compañeros y amantes, y los recuerda. Trébol nunca ha visto nada igual. La procreación es un trabajo, no una vinculación emocional, en los enclaves. Las parejas no se comprometen o se quedan juntas, exceptuando ejemplos únicos, e incluso la monogamia no es una costumbre. De manera que abarcan una relación desde polos opuestas… pero sí, pueden encontrar un punto medio –y amor– a tiempo. Habrá otros obstáculos, por supuesto. “El curso del verdadero amor nunca fluye tranquilamente”; el Bardo tenía razón al respecto. 


7. The society in which Deuce lives is very structured, would things have worked out in the enclave without this social structure? (La sociedad en que vive Trébol está muy estructurada, ¿las cosas en el enclave hubiesen funcionado sin esa estructura social?

No. They needed the rigid society to keep from overpopulating and depleting their resources. But like most totalitarian regimes established for the good of the people, it became corrupt and untenable. 

No. Necesitaban de una sociedad rígida para evitar la sobrepoblación y no agotar sus recursos. Pero, como la mayoría de los regímenes totalitarios establecidos por el bien del pueblo, terminó siendo corrupto e insostenible. 


8. Something that caught my eye in your book was the need for societies to be remembered. How did you manage to suggest that everyday things are forgotten, as well as the hope of leaving a mark when we’ve disappeared? (Algo que me llamó mucho la atención en tu libro es sobre la necesidad de las sociedades acerca de ser recordadas, ¿cómo fue para ti plantear el olvido de las cosas cotidianas y la esperanza de dejar huella cuando hemos desaparecido?

It’s hard to envision the end of the world or predict what it might be like. Most of my research indicated that if some apocalypse occurred— disease, famine, or zombie scourge— society as we know it would likely break down within a hundred years. I read a number of articles, including this one: Science Ponders Zombie Attack. (Full study details are available here: here) In the nebulous future described in Enclave, biological weapons and manufactured plagues were to blame for the swift deterioration of modern life. To aid in that depiction, I watched Life After People, an informative and entertaining show on the History Channel. 

Es difícil concebir el fin del mundo o predecir cómo sería. La mayor parte de mi investigación indicaba que si algún apocalipsis ocurriera – enfermedad, hambre, o plaga zombi –, la sociedad como la conocemos se desintegraría dentro de cien de años. Leí algunos artículos, entre los cuales estaba este: La Ciencia Considera Ataque Zombi. En un futuro incomprensible descrito en Enclave, las armas biológicas y plagas manufacturadas fueron la razón del rápido deterioro de la vida moderna. Para mejorar la representación, vi Life After People (La Tierra sin Humanos), un programa informativo y entretenido del History Channel. 


9. What is more frightening for you: to forget or to be forgotten? (¿Qué te da más miedo, olvidar o ser olvidada?

Well, I need my brain to write, so I guess I’d rather be forgotten. But they’re both scary. 

Bueno, necesito mi cerebro para escribir, así que preferiría ser olvidada. Aunque ambas cosas sean terribles. 


Thank you so much for your time! (¡Muchas gracias por tu tiempo!)




La verdad es que he disfrutado mucho de esto. Tanto de la entrevista escrita, como de la personal con los bloggers. Muchas gracias a Editorial Océano por el apoyo.

Toda la información del primer libro aquí.
Mi reseña del primer libro aquí.

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7.29.2011

Entrevista Mayte Esteban

Especial Mayte Esteban #5


Mayte Esteban es la autora de los dos libros reseñados esta semana:


y de los cuales pudimos leer algunas frases en la sección Entre líneas... (7) y (8).
Para dar fin a este especial, Mayte me hizo el favor participar en esta entrevista.
Espero que no sean tan duros conmigo por las preguntas, porque es la primera que hago. Sin embargo, las respuestas de Mayte son excelentes y geniales.


Mayte, bienvenida al blog y gracias por acceder a esta entrevista. Antes que nada, algo breve que quieras contarnos sobre ti.
Estudié en la Universidad de Alcalá de Henares. Nací en Guadalajara, España, y durante mi infancia viví en Azuqueca de Henares. Estoy casada con Alberto, tengo dos hijos y vivimos en Segovia.

Eres Lic. en Geografía e Historia, ¿En qué momento Mayte Esteban decide ser escritora?
No creo que fuera una decisión consciente. Empecé a escribir cuentos en cuanto fui capaz de escribir. Me encantó la posibilidad de crear algo sólo combinando palabras y el que me regalaran una máquina de escribir fue fundamental. Era un juguete inútil si no contaba historias, pero sola no podía, así que a mi imaginación le tocaba ayudar. Por otro lado, pronto me convertí en una lectora voraz, y mis historias favoritas del momento, aunque leía de todo, eran las Aventuras de Los Cinco. Combinando una cosa con la otra, el resultado no podía ser más que éste.

¿Cómo has complementado la escritura con tu vida cotidiana?
Escribir, para mí, es tan natural como respirar. Si no respiras, acabas muriéndote. Si no escribo, no te digo que me muera de verdad, pero sí que me sentiría un poco muerta. Busco momentos que robo al sueño o sobre todo a ver la televisión, y escribo. Una facilidad que tengo es que pueden estar cayendo bombas a mi lado y no me desconcentro, así que los niños pueden compartir mi espacio.

¿Tienes algún lugar y tiempos designados para escribir ó depende de la inspiración?
El verano es mi mejor momento para escribir, porque en invierno trabajo por las tardes y cuando acabo es tardísimo, por eso suelo aprovechar cualquier momento libre en las mañanas y sobre todo los fines de semana. En verano mi horario cambia: trabajo por la mañana y me queda la tarde libre. Suelo escribir después de comer, cuando la gente se suele relajar viendo novelas, yo me relajo igual, pero escribiéndolas.

Sé que eres profesora y que has incursionado en radio, ¿Estas experiencias te han ayudado en el proceso de escritura?
El hecho de dar clases ayuda a que seas muy exigente con tu ortografía, con la sintaxis de las frases, tienes en cuenta la coherencia del texto, que esté bien cohesionado. Por lo demás, quizá en algunas novelas, como la que os presenté hace unos días, que está todavía en proceso, me sirve, porque en este caso está ambientada en el siglo XVII. La experiencia en la radio me ha hecho conocer a gente muy diversa, y eso también te ayuda quizá a abrir la mente, a pensar que cualquier cosa es posible. Ha habido veces que algunas noticias que teníamos que dar parecían sacadas de la mente de alguien con más de dos tequilas… ¡y eran ciertas!

¿Qué ha sido lo mejor y lo peor de tu proceso como escritora?
Lo mejor, siempre disfruto escribiendo, pero no sólo novelas, o relatos breves. Disfruto escribiendo entradas en el blog o comentarios en otros blogs como el tuyo, o un simple correo electrónico. No sé vivir sin escribir.

Lo peor, en realidad no mucho. Alguna vez que te das cuenta de que no han entendido nada de lo que intentas transmitir, pero no te puedo contar, por ejemplo, que haya sufrido el rechazo de ninguna editorial, porque no lo he intentado. Sé que hubiera sido el camino lógico, pero cuando publiqué La arena del reloj no pretendía que se comercializara, sólo era un relato familiar. Fue cuando el libro empezó a tomar su propio camino, cuando empezaron los encargos y el boca-oreja, cuando me decidí a hacer las cosas "medio bien". Me llamaron para dar una charla de autoedición y para tener recientes los trámites los repetí con otra novela: Su chico de alquiler, la primera novela que terminé. Por eso las dos salieron casi a la vez.

¿Cuál es tu meta como escritora?
No me he puesto una meta realmente. Sé que es complicadísimo vivir de esto, así que sigo con mi trabajo y sigo escribiendo. Por eso me motiva mucho el recibir mensajes de la gente que se lee mis novelas y se atreven a hacerme llegar su opinión. Es mi recompensa. Puestos a soñar, me gustaría publicar con una editorial, sobre todo porque los trámites consumen un tiempo que podría dedicar a escribir. En realidad mi ambición como escritora es la misma que en la vida: ser feliz. Y no agobiarme.

Has autopublicado tus libros, ¿Qué tan fácil o difícil ha sido el camino?
Fácil porque me salté, como he dicho, el paso de la peregrinación por editoriales y cualquier rechazo. Di el paso sin pensar en las cosas que vendrían después: las entrevistas, los blogs comentando los libros, los correos dándome ánimos… Pensaba que sería algo que no se saldría de mi entorno. Sin embargo, autopublicar tiene muy mala prensa. Se piensa que, como no tienes a nadie detrás corrigiéndote el resultado tiende a ser mediocre. A lo mejor llevan razón en muchos casos, pero quien toma la última decisión es el lector. Si le gusta, lo recomienda. Si no, los libros acaban siendo olvidados. No creo que la autoedición sea peor opción que la coedición, por ejemplo, y la publicación con editorial está muy difícil. Que mis libros sigan circulando es algo por lo menos interesante. Sé que sin editorial detrás no se llega demasiado lejos, pero no pretendo vivir de escribir. Repito, sería un sueño, pero soy consciente de lo difícil que es.

¿Qué recomendarías a las personas que quieren dedicarse a la escritura?
Leer, leer, leer y después ser muy críticos con lo que escriban. Siempre hay que dejar reposar un tiempo los relatos porque te da perspectiva. No es sensato lanzarse a publicar en cuanto has terminado la novela. Es mejor darle un tiempo para poder mirarla con otros ojos. En este oficio, las prisas no son buenas… Si es posible, dejárselo a alguien con criterio para que nos ayude a ver cualquier cosa que se nos haya pasado. Siempre después de registrar lo escrito, por supuesto.

Acerca de tus libros, me llama la atención que los dos son de temáticas totalmente distintas, ¿Cómo has logrado eso?
Supongo que es porque están escritos con muchos años de diferencia. Su chico de alquiler es una novela de adolescencia, con protagonistas adolescentes y creo que me lo pasé genial escribiéndola. La arena del reloj la escribí en un momento muy duro de mi vida y creo que se nota madurez. Es también la historia de una despedida que nunca quieres tener que vivir.


¿Cuál fue tu inspiración para los personajes de “Su chico de alquiler”?
Mis amigos, definitivamente. De hecho llevan sus nombres, aunque lo que hice fue jugar un poco con su carácter y los mezclé, igual que algunas de las historias que cuento, que son reales. Pero también en esto hay una mezcla entre la ficción y la realidad. Eso en lo que respecta a los secundarios. Los principales, Paula y Javier, me los inventé de principio a fin.

Al público mexicano le ha encantado esta novela, ¿Pensaste alguna vez llegar hasta el otro lado del océano con esta historia? ¿Cómo has tomado eso?
No, qué va, y me encanta. Me parece genial que exista internet porque de otro modo esto jamás habría sucedido, de hecho sin los recursos de la red, estas novelas se habrían quedado tranquilamente en un cajón, sin más público que mi entorno. Sería bonito que gracias a los libros algún día pudiera viajar a México, porque es un país con el que tengo vinculaciones familiares y me encantaría conocerlo.

La arena del reloj me ha conmovido mucho, ¿qué te llevó a dar a conocer esta historia más allá del entorno familiar?
La casualidad. Imprimí sólo cuatro ejemplares, los repartí entre los miembros más próximos de la familia, y ahí la historia empezó a desbordarse. Como dije antes, empezaron los encargos y cuando iba por cincuenta me pareció que había que ser serios y hacer las cosas bien. Cuando pensé que había agotado su ciclo lo dejé en descarga gratuita en la página en la que está publicado, pero no esperaba lo que pasó más adelante. Un buen día, tecleé en Google mi nombre y el título del libro y me desconcertó la cantidad de páginas en las que se ofrecía su descarga gratuita en distintos formatos, no sólo en pdf que era el que yo había elegido.

Desde que escuché por primera vez de ella, el título me llamó mucho la atención. Explicas un poco acerca de él en el epílogo del libro, ¿siempre tuviste en mente ese título?
No, la verdad. Terminé de escribir este libro, el primer manuscrito, al que le faltaba toda la parte en cursiva, unos días antes de que mi padre falleciera. No tenía el título y había prisa. Estaba sentada frente al ordenador, sin apretar una tecla, viendo como pasaba el tiempo y sabiendo que era irrecuperable con él. Y surgió. El título y el epílogo. Pensando en el tiempo que se escapaba, en lo poco que nos quedaba juntos, surgió la idea de hablar de un reloj de arena y de sus granos como todas aquellas cosas que nos van pasando a lo largo de la vida.

¿Cuáles son tus próximos proyectos? ¿Tienes en mente ya una nueva historia?
Estoy con la maquetación de El Medallón de la magia (ya os mostré cómo va la portada) y estoy en pleno proceso de escritura de parte de esa historia. En realidad, la primera parte. Ya sé que no es normal, pero creo que escribí la segunda parte antes que la primera, y ahora estoy en la duda de qué hacer. No sé si publicarlas en orden (para lo que tendré que terminar de escribir y darle su tiempo, registrar, etc…) o publicarlas en orden inverso. Ahí estoy. En unos días os cuento en el blog de qué va…

Por otro lado hay una novela terminada, me falta que me contesten del Registro de la Propiedad Intelectual. De ella no te puedo desvelar mucho; quizá que es tan divertida como Su chico de alquiler y tan emotiva como La arena del reloj. Habla del encuentro de dos personas a las que las circunstancias las han llevado a situaciones límite, de su manera de reaccionar ante ellas, del miedo a equivocarse, de los malos tratos, de las veces que miramos para otro lado para que las cosas duelan menos.

Hay otra novela más en mente, pero sólo es un boceto y no me he puesto con ella en serio.

Para terminar, me gustaría que compartieras algunos de  los autores y/o novelas que han marcado tu vida.
Uf… ¡Qué difícil! He leído de todo, constantemente. Me encantaron de pequeña, como he dicho las novelas de Los Cinco, Julio Verne, cualquier cosa que cayera en mis manos.
Después, al ir creciendo, me dejaba aconsejar siempre. Estuve en un periódico en la Biblioteca de Azuqueca de Henares, El Diluvio Cultural, y ahí hacía lo mismo que hacemos en los blogs, comentar libros. Me leía sobre todo novelas juveniles pero también las de los autores que visitaban la biblioteca, que hoy son grandes de las letras en castellano, como Rosa Montero, Juan José Millás o Almudena Grandes. Me daban una envidia terrible porque eran lo que quería ser yo…
He releído a clásicos como Bécquer o Cervantes, soy fan de Shakespeare (El mercader de Venecia me encanta), y de J.K Rowling, me gusta Ken Follet a veces, otras no… No sé, no soy tanto de autores como de libros concretos. Hay libros que te tocan desde la primera página o que te agarran y no te sueltan hasta el final, y otros que jamás consiguen mi atención.

¿Algo más que quisieras agregar?
Os invito a pasaros por mi blog, http://elespejodelaentrada.blogspot.com

Mayte, muchas gracias por tu tiempo y por tu disponibilidad. ¡Un abrazo!



¿Qué les ha parecido? Espero que se animen con la obra de Mayte. Vale mucho la pena. Y muchas gracias por estar aquí esta semana!
Un abrazo!
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